El tráfico ilegal de estupefacientes no entiende de fronteras ni de límites en su actuación, por lo que, a veces, organizaciones que se dedican al movimiento de drogas a escala internacional aprovechan las estructuras, rutas y equipos de diversas empresas de transporte de mercancías por carretera.

En este sentido, la Guardia Civil y la Policía Nacional, en colaboración con los Carabinieri italianos, han desarticulado una organización delictiva dedicada, presuntamente, a la introducción de grandes cantidades de hachís en España, en la que habrían participado miembros de la ‘Ndrangheta’, la mafia calabresa, y de un clan español, como parte de una red internacional que operaba desde el municipio gaditano de Sotogrande.

Según los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, el hachís era trasladado desde España hasta diferentes países de Europa, principalmente a Italia, escondido en el interior de camiones de empresas de transporte, en ocasiones entre mercancías perecederas y en otras entre mobiliario.

Los tres cuerpos policiales han realizado un total de 34 registros domiciliarios en España e Italia donde se han intervenido un total de 2.744 kilogramos de hachís, 2,5 kilogramos de marihuana, 72.525 euros en metálico, 12 armas de fuego y 14 vehículos, entre otros efectos.