Fenadismer ha criticado la nueva fiscalidad de los biocombustibles, que dejaron de estar exentos de impuestos el pasado 1 de enero. La asociación de pequeños y medianos transportistas por carretera ha lamentado la medida, que equipara los impuestos que pagan los biocombustibles a los gasóleos y gasolinas, porque “supondrá un encarecimiento de los carburantes, uno de los principales costes del sector”, ha asegurado la patronal a la agencia EFE.

Desde el pasado 1 de enero, los biocarburantes han dejado de estar libres de impuestos y, de hecho, tributan igual que el resto de combustibles de automoción. Así, frente a la imposición cero de la que han disfrutado hasta ahora han pasado a un tipo impositivo de 301 euros por cada 1.000 litros. El bietanol y el biometanol también ha pasado a tributar hasta  400,69 euros por cada 1.000 litros. A esto hay que sumar el 21% de IVA del que también estaban exentos.

Este asunto ya fue avanzado por cadenadesuministro.es a principios de octubre durante la celebración del último congreso de la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) celebrado en Logroño, y que contó con la participación de Jesús Lauzurica Valdemoros, asesor-coordinador de impuestos especiales de la Agencia Tributaria, que explicó y analizó la nueva situación de los biocombustibles.

Además, Lauzurica avanzó que los nuevos combustibles “sostenibles” para automoción, como el gas auto, el gas natural o la pila de hidrógeno, pagarán tipos impositivos en la medida que vayan sustituyendo a los combustibles convencionales. Tendrán por tanto la misma tributación que el combustible al que sustituyen, según detalla la normativa europea al respecto.

Para Fenadismer, la desaparición de estas exenciones supondrá «el incremento automático del precio de los carburantes«, porque, en su opinión, las petroleras lo van a trasladar al consumidor final. Desde la asociación apuntan que la subida de precios será, probablemente, «paulatina«, pero descartan la posibilidad de que las distribuidoras asuman el impuesto.

Asimismo, cree «negativo» el fin de la exención porque establecer la misma tributación «supone disuadir el uso de combustibles alternativos» en lugar de fomentarlos.