repostaje de gasóleo en un camión

España ha escalado hasta la séptima posición en el ranking del gasóleo más caro de la Unión Europea.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha publicado el informe sobre la distribución de carburantes en estaciones de servicio correspondiente a enero de 2019, en el que analiza el impacto sobre los precios de los carburantes de automoción de la nueva fiscalidad que grava el consumo de hidrocarburos.

Desde el 1 de enero, se han integrado el tramo autonómico y el estatal del antiguo Impuesto de Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos en un único impuesto denominado ‘tipo especial’, que se ha elevado a 7,2 céntimos por litro y se aplica por igual en toda la península y en las Islas Baleares.

La primera consecuencia de esta modificación es que, a pesar de que los precios antes de impuestos disminuyeron, el incremento impositivo ha llevado a un aumento de los precios de venta al público. En concreto, el precio antes de impuestos del gasóleo A ha caído un 1,6%, pero los precios de venta se han incrementado en 22 céntimos por litro.

La segunda es que se ha modificado el ranking provincial. En las comunidades en las que se aplicaba un tramo autonómico igual a cero, como Castilla y León, Navarra, La Rioja, Cantabria y el País Vasco, el precio ha repuntado en 5,8 céntimos, incluyendo el IVA, debido al cambio impositivo.

De esta manera, las provincias con el gasóleo más caro han sido Guipúzcoa, Vizcaya y Cantabria, mientras que Badajoz, Lérida y Valencia han registrado los más bajos. El margen bruto promedio mensual del gasóleo A se ha reducido en un 11,2% hasta situarse en 17 céntimos, absorbiendo en parte el crecimiento de los precios.

No obstante, España ha escalado desde la decimoséptima hasta la séptima posición en el ranking del gasóleo más caro de la Unión Europea.