La pandemia de la Covid-19 ha motivado un cambio en la forma de pensar de las empresas de todo el mundo, incluidas las afincadas en nuestro país, uno de los más castigados por el virus. Dicha epidemia ha puesto de manifiesto la necesidad de dar pasos hacia una nueva gestión de compras más inteligente y, por ende, del aprovisionamiento de las propias compañías. Depender de un número limitado de proveedores supone involucrarse de lleno en una carrera de obstáculos de la que difícilmente se puede salir victorioso.

Son muchos los ejemplos que hemos podido observar durante todo este tiempo que el coronavirus lleva presente en nuestro día a día. Los casos relativos al material sanitario son los más claros y evidentes, por lo que no resulta extraño que se hayan convertido hasta en algo trivial para el gran público. Sin embargo, nos sirven para comprender lo vital que puede llegar a resultar disponer de una amplia red de proveedores que nos permita adquirir aquellos productos que necesitamos cuando de ello depende que nuestro negocio pueda seguir funcionando.

Las soluciones de colaboración empresarial que permiten conectar a millones de clientes y proveedores de una manera directa y, lo que es más importante aún, de un modo eficiente se antojan fundamentales de cara al futuro. La inteligencia tecnológica de estas herramientas, como el aprendizaje automático para realizar compras más inteligentes, la inteligencia artificial o la firma digital de los contratos, convierte la acción relacionada con la transacción en un proceso con mayor fluidez y rapidez, en el que ambas partes se ven enormemente beneficiadas gracias a la eficiencia del procedimiento.

Una lección aprendida de este periodo tan crítico es lo problemático que puede llegar a resultar la concentración de la producción en un área determinada y la imperante necesidad de revisar el sistema productivo.

Otra de las lecciones que hemos aprendido de este periodo tan crítico es lo problemático que puede llegar a resultar la concentración de la producción en un área determinada y la imperante necesidad de revisar el sistema productivo. La diversificación geográfica de los procesos de fabricación se postula como una de las principales esperanzas para responder correctamente a los desafíos a los que las empresas tendrán que hacer frente en el futuro como causa de la falta de aprovisionamiento.

Una nueva ventana para la fabricación y distribución nacional

En este sentido, cabe destacar también como las soluciones de aprovisionamiento han ayudado a las empresas proveedoras españolas a volver a ponerse en el mapa. Además de convertirse en accesibles para las empresas clientes de nuestro país, les han permitido darse a conocer en todo el mundo de forma sencilla.

Si nos centramos en el aspecto local, la crisis provocada por el coronavirus ha posibilitado que instituciones, tanto públicas como privadas, hayan descubierto un sinfín de proveedores patrios que les han ayudado a agilizar los pedidos y hacerlos más eficaces.

De hecho, tal y como recoge el informe La empresa española ante la Covid-19: Actualización de perspectivas de España 2020 elaborado por KPMG, un 10% de los directivos españoles afirmaba en el mes de marzo tener la intención de potenciar la actividad nacional de su cadena de suministro. Así, poner en contacto entre sí a empresas de todos los puntos del mundo ha sido posible gracias a estas plataformas de aprovisionamiento corporativas, que aglutinan a un elevado número de proveedores y clientes.

Tendencias en la era post-Covid

Fuentes de la consultora Gartner IT apuntan que las tres tendencias principales en los negocios tras la Covid-19 serán el teletrabajo, la mayor dependencia de los canales y plataformas digitales, y los datos y el análisis para una toma de decisiones más rápida y mejor.

Asimismo, de acuerdo con una reciente encuesta entre ejecutivos, los analistas de IDC predijeron que las plataformas de colaboración empresarial serán de las grandes beneficiadas tras la epidemia, ya que un 76 por ciento de los usuarios encuestados las señalaron como la próxima tecnología a adoptar por delante de cloud computing, robótica, inteligencia artificial, Big data o 5G.

Es demasiado pronto para saber cómo impulsará la Covid-19 la siguiente fase de digitalización. Lo que está claro es que la pandemia ha revelado la interdependencia de las organizaciones, y ha funcionado como una llamada de atención para que revisen sus procesos de digitalización y subrayar el valor de las plataformas de colaboración basadas en la nube y la inteligencia conectada.