En el ejercicio de 2013, la flota mundial ha alcanzado una capacidad nominal de 17,1 millones de TEUs, al haberse entregado 1,3 millones de TEUs, lo que supone un crecimiento en el número de contenedores disponibles del 5,5% con respecto a 2012.

Sin embargo, el tráfico mundial de contenedores ha aumentado un 3,9% entre 2012 y 2013 lo que, excluyendo el 2009, que significó el peor año para la industria, representa el menor aumento experimentado por el tráfico de contenedores desde que Drewry comenzase a registrar estos datos en 1980.

En este contexto, el desequilibrio entre oferta y demanda ha sido paliado por las navieras con prácticas por parte de los armadores como navegación lenta y lay-up, que han sido también analizadas recientemente por la consultora.

Junto a la aparición de nuevas empresas, estas prácticas han contribuido a mantener el crecimiento de la capacidad efectiva inferior a la demanda del 3,7%, lo que en teoría debería haber ayudado a elevar las tasas.

Sin embargo, a pesar de que las compañías habían diseñado las condiciones que deberían haber dado lugar a unas mejores tarifas, los fletes mundiales han caído un 5% en 2013.

En cuanto a las perspectivas para 2014, indican un ligero aumento de los fletes, con una leve recuperación del 1%. Algo insuficiente para mejorar la rentabilidad de la industria, por lo que las compañías seguirán centrándose en la reducción de costes.

Aumenta el valor en la carga aérea

Si bien se ha experimentado una caída en los precios de los contenedores que viajan por mar, aquellos que lo hacen por el aire han experimentado este primer cuatrimestre de 2014 un aumento de valor paulatino en las rutas este-oeste.

Según el estudio de Drewry, la cercanía del verano conlleva generalmente un aumento en la demanda asiática de ropa y productos de tecnología, lo que permitirá una racionalización de capacidad de carga para soportar precios más fuertes.