La Organización Internacional del Trabajo, OIT, ha puesto de manifiesto la labor esencial del transporte de mercancías por carretera durante la crisis del Covid-19, para evitar la escasez de bienes esenciales. En su último informe, recogido por CETM, analiza el papel del sector en esta difícil situación y los retos a los que se enfrenta en la actualidad.

Las restricciones que han impuesto la mayoría de los países para evitar la expansión del virus han tenido un efecto inmediato en las condiciones de trabajo de los conductores y en su vida cotidiana. Los transportistas han tenido que pasar mucho tiempo en la cabina debido al cierre de áreas de descanso y han tenido problemas para acceder servicios esenciales como la comida o el aseo.

En el caso de los operadores que distribuyen bienes esenciales, han registrado una reducción de ingresos de hasta un 40%, por la falta de nuevos contratos, los viajes en vacío y el aumento de los tiempos de espera entre cargas.

Además, la crisis ha intensificado la competencia y se ha producido un rápido deterioro de la liquidez y la rentabilidad de la mayoría de empresas. A esto se añade que muchos transportistas son autónomos que no pueden acogerse a determinadas medidas de protección del empleo, lo que aumenta su vulnerabilidad.

Ellos, junto a las pymes, son los que tendrán más dificultades para mantener sus negocios a flote, teniendo en cuenta la caída de los precios, el aumento de las primas de los seguros y los cambios en las normativas del sector.

Nuevas medidas

Ante este escenario, la OIT exige a los diferentes gobiernos que potencien la economía y el empleo con una política fiscal activa, así como prestamos y apoyo financiero. También reclama que se amplíe la protección social con medidas para la retención de empleo, al mismo tiempo que se proporciona alivio financiero y fiscal a las empresas.

Otro punto clave para la Organización es la mejora de la seguridad y salud de los trabajadores, con las medidas adecuadas, atención médica y un claro impulso del teletrabajo. Por último, es importante fortalecer la capacidad y resistencia de las organizaciones de empleadores y trabajadores, defendiendo siempre la negociación colectiva.

En línea con estas peticiones, desde la CETM han solicitado la puesta en marcha de un paquete de medidas excepcionales de aplicación inmediata en el ámbito laboral, financiero, tributario y europeo, para que los transportistas españoles puedan permanecer operativos una vez que finalice la crisis.