La gestión logística de las entregas de comercio electrónico es un quebradero de cabeza para muchas empresas que buscan modelos a imitar pese a que existen múltiples soluciones que buscan ofrecer servicios adaptados a cada tipo de negocio y a que el e-commerce se desarrolla en un entorno altamente tecnológico muy cambiante, lo que obliga a todos los actores del sector a repensar procedimientos en ciclos muy cortos.

Además, en este mismo panorama, los hábitos de consumo también llevan a cambios en las tiendas físicas que, poco a poco, van convirtiéndose en exposiciones o ‘showrooms’ en las que se busca ofrecer experiencias de compra para fidelizar a los clientes.

Ambas tendencias, la naturaleza cambiante del comercio electrónico y la evolución de las tiendas físicas para adaptarse a los nuevos consumidores, convergen en modelos de omnicanalidad que exigen nuevas respuestas logísticas.

Ante los nuevos retos aparecen nuevas soluciones, como la de Inditex que busca una integración de su cadena de suministro on-line y off-line, con el fin de facilitar las entregas y devoluciones de los servicios de comercio electrónico en tienda, con el fin de ganar algo de eficiencia en la logística inversa del e-commerce, una de las principales asignaturas pendientes de esta rama logística.

Por otro lado, Mercadona, que va a empezar a dar los primeros pasos en el comercio electrónico en la segunda mitad de 2018, ha optado por separar totalmente el canal on-line de la cadena de suministro de sus tiendas físicas para evitar incurrir en pérdidas e ineficiencias, tal y como ha asegurado el propio Juan Roig hace unos días, en un segmento del comercio electrónico como el de alimentación menos maduro que el de moda.

¿Qué tienen en común Inditex y Mercadona?

Sin embargo, ambos modelos, pensados en cada caso para el retail y para alimentación, respectivamente, tienen algo en común. Mercadona e Inditex han previsto almacenes específicos para dar servicio al canal de comercio electrónico desde los que se abastecen estos servicios sin interferir en la cadena de suministro del canal físico.

Así, Mercadona tiene previsto extender sus ‘colmenas’ por las principales ciudades españolas para estar en condiciones de ofrecer entregas de productos de alimentación a domicilio antes de 2020, un segmento del comercio electrónico con mucho camino por andar y para el que se prevé una evolución vertiginosa en los próximos años.

En paralelo, el canal on-line de Inditex también cuenta con sus propios almacenes o ‘stockrooms que, en un total de 19, sirven para abastecer a los 17 mercados de todo el mundo en que está presente la textil gallega a través de internet.

Otro modelo diferente es el que propone Carrefour, que ha apostado por la omnicanalidad en el mismo sentido que lo ha hecho Inditex. La francesa se ha propuesto reforzar la capacidad operativa de sus centros, así como mejorar el flujo y la gestión de stocks en su red, con lo que las tiendas de proximidad y los supermercados del grupo asumirán funciones de preparación de pedidos, así como de gestión de recogidas y devoluciones para sus clientes, con la intención de gestionar mejor la logística inversa de un surtido muy amplio y heterogéneo.

En definitiva, el debate, independientemente del modelo que se utilice, parece centrarse en la sostenibilidad del servicio tanto desde un punto de vista económico como medioambiental y operacional, lo que incluye devoluciones y entregas fallidas.