El impacto de la pandemia sobre el sector de la automoción ha alterado el crecimiento en el uso de la factura electrónica que venía reflejando en los últimos años, hasta el punto de revertir esta tendencia.

Así lo destaca el ‘Estudio comparativo del uso de la factura electrónica en España‘ publicado por Seres, que realiza un análisis de la evolución del uso de la factura electrónica en las distintas Comunidades Autónomas y sectores de actividad en 2020.

El sector de la automoción agrupa en la actualidad únicamente al 2,54% de las empresas emisoras de facturas electrónicas en España y al 3,29% de las receptoras. Sin embargo, en 2019, antes del Covid, agrupaba al 5,88% de las empresas emisoras de facturas electrónicas y al 7,22% de las receptoras.

Por tanto, solamente el 1,82% de todas las facturas electrónicas emitidas en España en 2020 corresponde a la automoción, frente al 4,95% que suponía en el año 2019. En cuanto a las recibidas, el porcentaje se sitúa en el 1,64% sobre el total, aunque en 2019 alcanzó el 4,44%.

El sector ha tenido que afrontar grandes retos a lo largo de la pandemia, desde las consecuencias del primer confinamiento hasta la actual escasez de chips. No obstante, la recuperación de la actividad debería conducir nuevamente a una tendencia al alza en la facturación electrónica, como la que reflejaba antes de la crisis.