Planta de Nissan en Zona Franca de Barcelona.

La de Barcelona es una de las fábricas en las que se fabrica el e-NV200.

La planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona producirá este año 90.000 unidades, lo que supone una reducción de alrededor del 30% respecto a los cerca de 130.000 vehículos fabricados el año pasado, según las previsiones aportadas por la dirección europea de la multinacional en el comité europeo.

Según han explicado fuentes sindicales, esta reducción se debe a que este año se han dejado de producir dos de los vehículos que se ensamblaban en la planta catalana, el Navara y el Pathfinder y, además, la línea dos ha estado durante un año parada por obras de renovación para fabricar a partir del próximo mes de noviembre la nueva ‘pick up’ Navara NP300.

Asimismo, tampoco han respondido según lo esperado las ventas del Nissan Pulsar, el turismo que se fabrica en la planta catalana desde finales del año pasado, ya que la previsión era producir 80.000 unidades anuales y actualmente están alrededor de las 45.000.

La dirección de la automovilística japonesa trabaja con la previsión de volver a las 130.000 unidades el año que viene y pasar a las 170.000 en 2017, hasta alcanzar en 2018 las 200.000 unidades esperadas, prácticamente la plena capacidad de la fábrica.

La producción del nuevo Navara, que se presentó recientemente, empezará el 17 de noviembre con un turno de producción, y entre durante el primer trimestre del año que viene se creará un segundo turno para producir más unidades de la nueva ‘pick up’, ya que se empezará a vender en Oriente Medio, además de Europa.

Según los sindicatos, con el segundo turno se podrá absorber el excedente actual de trabajadores, ya que ahora hay unos 150 indefinidos que están haciendo tareas que hasta ahora estaban subcontratadas, ya que no hay suficiente trabajo en la fabricación de vehículos.