Estados Unidos ha prohibido todos los vuelos procedentes de Europa durante un mes para evitar la propagación del coronavirus, lo que supone prohibir unos 560 vuelos diarios de 40 aerolíneas. Sin embargo, esto no afectará a la carga aérea.

Aunque inicialmente, el presidente Donald Trump había indicado que la medida sería de aplicación para el comercio y la carga aérea, posteriormente la Casa Blanca ha aclarado que solamente se prohíbe el movimiento de personas, pero no de mercancías.

Reino Unido, Irlanda y otros países que no forman parte del espacio Schengen no se verán afectados, pero la medida tendrá una gran influencia en los movimientos de cara aérea entre Europa y Estados Unidos.

Tras esta decisión por parte de la administración norteamericana, las líneas aéreas de pasajeros reducirán sus servicios y capacidad. No obstante, no parece que vaya a tener el mismo impacto que la cancelación de servicios hacia y desde China, teniendo en cuenta que los niveles de demanda en el mercado transatlántico son más bajos.

La medida durará 30 días y empezará a aplicarse el 13 de marzo. En total, se calcula que afectará a alrededor de 17.000 vuelos a lo largo de este periodo, aunque las compañías europeas que más sufrirán la prohibición serán Lufthansa y Air France, que operan 60 y 37 vuelos diarios con Estados Unidos respectivamente.

Por su parte, en Estados Unidos serán American Airlines, Delta Air Lines y United Airlines las más afectadas, pues entre todas suman más de 200 conexiones diarias con Europa.

Los países que ofrecen un mayor número de vuelos con Estados Unidos son Alemania, Francia y los Países Bajos, aunque destacan también España, Suiza, Italia, Portugal y Turquía.