El sector del transporte de mercancías gallego siente que llueve sobre mojado en una comunidad que se siente agraviada u olvidada por las Administraciones.

En este sentido, Fegatramer alerta de que los cientos de camiones que aprovisionan diariamente no solo a la factoría de Stellantis en Vigo y a toda su industria auxiliar, así como a los portavehículos que transportan los coches fabricados en esta planta, se han visto afectados por la decisión de la compañía automovilística de reducir su producción.

Así mismo, la patronal gallega asegura que los transportistas afectados no han participado esta decisión y que incluso «ni siquiera han sido advertidos con un mínimo de antelación de esta posibilidad, para que tratasen de minorar el impacto de esta decisión».

Esta situación, sin embargo, no es exclusiva de Galicia, sino que afecta a todas las zonas del país en que la industria automovilística tiene presencia y en las que se han cerrado temporalmente plantas o se ha reducido la producción por la escasez en el suministro de algunos componentes y materias primas, especialmente relacionados con la electrónica.

De igual modo, el sector de portavehículos siente especialmente el drástico recorte que se está produciendo en las salidas de vehículos terminados de las plantas automovilísticas instaladas en España.