Aunque la automatización permite incrementar la seguridad al minimizar el contacto entre humanos y máquinas, aún existen algunos procesos en los que es inevitable que esto ocurra, como en el mantenimiento de la maquinaria.

Por ello, en Kalmar consideran la seguridad como una parte central de cualquier sistema automatizado y no como una función separada. Es lo que se conoce como seguridad inteligente, que forma parte de cualquier proceso de trabajo, sin afectar a las operaciones diarias.

El grupo ha desarrollado este tipo de sistemas en cooperación con sus clientes de todo el mundo para una amplia variedad de productos y máquinas. No obstante, aún deben superarse algunos desafíos relacionados con las necesidades normativas, operativas o del cliente, y con el comportamiento humano, pues la manera más sencilla de realizar un trabajo no siempre es la más segura.

Existen numerosos factores que pueden influir en la toma de decisiones, por lo que para cada proyecto, Kalmar los identifica tras un proceso de análisis de riesgo. Además, hay algunos estándares a tener en cuenta, como la Directiva de Máquinas de la UE, a lo que se añaden las necesidades propias del cliente.

Manipulación de contenedores

En el caso de los equipos de manipulación de contenedores, deben valorarse los estándares básicos que describen cómo diseñar, utilizar y mantener los sistemas de seguridad automáticos, y otros específicos, como ISO 13849, centrados en los elementos de los sistemas de control.

A la hora de desarrollar un nuevo modelo, hacer un cambio en el diseño o adaptarlo a un requerimiento, es importante analizar el tipo de maquinaria, el lugar en el que va a operar y la interacción con el operario.

Una vez hecho esto, se determinará el nivel de riesgo. Si es alto, se debe considerar cómo reducirlo antes de que pueda ser entregado al cliente, cuya opinión será muy importante en el proceso. 

Al implementar la función de seguridad, se pasará por las fases de diseño, prueba y verificación, cada una de las cuales tiene varias subfases. El objetivo es verificar cada parte involucrada antes de la implementación. 

Entre las funciones más destacadas de los equipos del fabricante, se encuentra la del posicionamiento a prueba de fallos, que permite la colocación de los contenedores de manera segura, mediante un sistema que mide su posición.

A ello se añade la de prevención de colisiones entre las grúas automatizadas y las grúas normales u otros equipos de carga, así como el de prevención de movimientos peligrosos, que impide algunos movimientos específicos sin necesidad de detener por completo la grúa.