Según un informe elaborado por CEL, el mercado español de 3PL vive un proceso imparable de especialización, acrecentado por la mayor externalización de servicios.

En este marco, la colaboración, la incorporación de nuevos canales de venta y la convivencia de diversos modelos de distribución serían tendencias que pueden modificar a corto plazo el mercado de servicios logísticos. Además, las cadenas de suministro se mueven hacia una creciente complejidad y la gestión logística toma un papel preponderante en la estrategia empresarial.

Así pues, los expertos insisten en que la tecnología es una herramienta fundamental para una gestión eficaz de las cadenas de suministro. Para ello es preciso establecer un plan previo a la implantación junto con la determinación de los indicadores de gestión adecuados pueden conseguir que se aproveche al máximo todas las capacidades que aporta, así como la integración de diferentes capacidades, nuevos sistemas cloud y el SaaS «Software as a service» como tendencias de futuro.

Conclusiones

El estudio contempla los grandes cambios estructurales en los sectores del transporte y la distribución de mercancías  que se están produciendo los últimos años. Esto lleva aparejado una presión creciente sobre los niveles de servicio y los precios, y se ha observado una tendencia a la fragmentación del mercado y a la especialización de los operadores.

Por otra parte, los expertos apuntan a que se está produciendo la incorporación de nuevos canales de comercialización y distribución. Esta tendencia puede conducir a un mayor grado de colaboración, así como a una diversificación de modelos de distribución comercial que marcan diferentes estrategias a seguir en la operación logística.

Una de las consecuencias del uso creciente de tecnología sería el cambio de rol que juegan los operadores logísticos frente a sus clientes, como por ejemplo la tendencia de los 3PL  a convertirse en 4PL. Así añadirían a la tradicional operativa logística nuevos servicios asociados al tratamiento de la información que generaría el flujo logístico de mercancías y su relación con la propia actividad, así como la previsión de la demanda de sus clientes.

El informe recomienda que para llevar a cabo una implantación exitosa de nuevas tecnologías es necesario acompañar el proceso con cambios culturales y de mentalidad que sigan la misma orientación, como, por ejemplo, a través de la instauración de técnicas lean, o incentivar la reducción de costes y el aumento de productividad.

Y, por último, creen que cualquier implantación tecnológica necesita de un estrecho grado de colaboración entre agentes e implantadores con el fin de que las herramientas se adapten adecuadamente a las necesidades de cada caso.