Sobre la base de la tecnología de datos de coches flotantes FCD (Floating Car Data), TomTom ha desarrollado nuevas herramientas que facilitan la detección automática de carreteras cortadas, la validación de tramos en obra o la predicción de niveles de tráfico, entre otras soluciones, a partir de la información relacionada con cada vehículo que circula por una carretera.

La tecnología FCD está basada en la información de localización, velocidad, dirección y otros parámetros de los vehículos que circulan por las carreteras, tanto urbanas como comunitarias, recogida a partir de dispositivos móviles, como teléfonos o navegadores.

De esta forma, cada dispositivo móvil se convierte en un sensor situado en la red de carreteras, por lo que estos datos se convierten en información esencial y con múltiples aplicaciones para los sistemas inteligentes de transporte.

Además, su utilización por parte de las administraciones también elimina la necesidad de instalar nuevas cámaras de tráfico, detectores de matrículas o bucles de inducción, por lo que resultan sistemas mucho más económicos.

Desde TomTom defienden que la información de tráfico juega un papel esencial para mejorar la movilidad en las ciudades, y supone una herramienta muy útil para reducir la siniestralidad en carreteras.

Se trata de una información de un valor asombroso, que permite analizar los flujos de tráfico desde una nueva perspectiva, con millones de datos que se interconectan para extraer conclusiones certeras y tomar con rapidez las mejores decisiones.

Así por ejemplo, en el País Vasco el uso de estos datos históricos de tráfico proporcionados por TomTom ha permitido conocer la situación de diversos puntos de las carreteras vascas, por las que transitan más de 9.000 millones de vehículos por kilómetro y año.

El sistema permite evaluar el comportamiento de los conductores ante rotondas, travesías o semáforos para confirmar su conveniencia, instalar diversas medidas adicionales o, en algunos casos, incluso proceder a su retirada.

Con el uso de esta tecnología, también se han evitado kilómetros de retenciones que se venían dando de forma recurrente en días concretos, como las operaciones de salida y retorno de Semana Santa, lo que supone un gran ahorro en combustible y una mejora importante de la movilidad en las carreteras.