Hutchison Ports Best ha conseguido la autorización de la Autoridad Portuaria de Barcelona para prestar servicios de valor añadido a contenedores ‘reefer’ dentro de sus instalaciones. De esta manera, los clientes de la terminal podrán acceder a un servicio integral y completo a los contenedores frigoríficos.

Esto incluye la conexión y desconexión, la monitorización, o la atención personalizada a los ‘super reefers‘, así como todo tipo de servicios adicionales, como la pre-inspección, limpieza, puesta a punto, reparación y mantenimiento.

Estos nuevos servicios permitirán reducir los costes de transporte de entrada y salida, al mismo tiempo que las emisiones de CO2. Además, la capacidad de almacenamiento y conexión de contenedores ‘reefer’ de la terminal se ha ampliado recientemente de las 1.600 a las 2.750 conexiones, lo que supone un 72% más.

Por otro lado, estas instalaciones portuarias cuentan con 11 grúas Super Post-Panamax, capaces de operar los buques más grandes del mundo, 54 grúas automatizadas, dos grúas RMG en la terminal ferroviaria y 32 Shuttle Carriers.

La terminal, que fue inaugurada en septiembre de 2012, ocupa 80 hectáreas y dispone de 1.500 metros de muelle con un calado de 16,5 metros de profundidad. Su tasa de productividad se encuentra en más de 220 movimientos por hora, con un rendimiento medio sostenido de más de 40 por hora y por grúa (GCR), una de las más altas del mundo.

Además, es la primera terminal semiautomática desarrollada por Hutchison Ports y constituye el proyecto portuario más avanzado tecnológicamente en España. Su instalación ferroviaria cuenta con ocho vías de ancho mixto, que conectan cada día Barcelona con diferentes puntos de España y el sur de Francia.