El mercado de software para la gestión de la cadena de suministro ha facturado el pasado 2017 un total de 4.215 millones de dólares.

El mercado de software para la gestión de la cadena de suministro ha facturado el pasado 2017 un total de 4.215 millones de dólares.

Los vertiginosos cambios que se están produciendo en el modelo de negocio del sector logístico debido al proceso de transformación digital que se está viviendo en el conjunto de la economía mundial se están traduciendo en una necesidad cada vez más acuciante de contar con soluciones informáticas para la gestión y planificación en el ámbito de la cadena de suministro.

En este sentido, el mercado de software para la gestión de la cadena de suministro ha facturado el pasado 2017 un total de 4.215 millones de dólares, unos 3.600 millones de euros al cambio, según los datos dados a conocer por la consultora Gartner, y seguirá creciendo, a tenor de sus previsiones, un 7,9% anual durante cada uno de los próximos cinco años.

Dada la evolución que se está produciendo en la gestión logística, este sector no se limita solo a ofrecer soluciones de planificación integrada y visibilidad de la cadena de suministro, sino que ha dado un salto para centrarse también en la gestión colaborativa de la cadena y de los procesos, así como en el tratamiento integral de datos, indicadores y modelos analíticos para su aplicación inmediata en la toma de decisiones.

La consultora estima, además, que la evolución de estas soluciones se dirigirá a su implantación a través de diferentes empresas, con el fin de que la planificación y la ejecución se focalicen en la demanda y permitan tomar decisiones globales a corto plazo, tanto a nivel reactivo como proactivo, sobre cadenas de suministro extendidas y sin restricciones.

Para ello, las soluciones deben actuar sobre nueve áreas concretas, entre las que se encuentran las de procesos de gestión, modelos analíticos, gestión del funcionamiento con soporte analítico, escalabilidad para adaptarse a cadenas globales, gestión colaborativa, capacidad de segmentación, gestión de datos, integración con sistemas de cobro y capacidad para introducir modificaciones en tiempo real.