Panorámica del puerto del Musel.

La Unión Europea ha fundamentado su decisión en la «falta de fundamentación» para desestimar las subvenciones solicitadas por la Autoridad Portuaria de Gijón, aunque esto no implica que los proyectos queden olvidados o detenidos, sino que tendrán que ser financiados sin ayuda europea.

La Autoridad Portuaria de Gijón deberá construir la nueva rampa de embarque y desembarque de mercancía rodada sin ayuda de la UE, además, también le ha sido denegada la subvención para el proyecto denominado «Puente Atlántico Intermodal».

La finalidad del proyecto era realizar un estudio que impulsase la utilización del tren con vistas a la entrada y salida de mercancías de la autopista del mar. Estaba previsto que dicho estudio costase 1.777.342,5 euros y la ayuda solicitada era de 888.671,25 euros, por el 50% del coste total del proyecto.

La nueva rampa dpara mercancía rodada es el proyecto más importante de inversión de la Autoridad Portuaria de Gijón para el 2014, aunque está incluida en un epígrafe titulado «Obras genéricas y menores», que tiene asignada una partida de 6,552 millones de euros, y por la que se solicitaba unos 510.283 euros de ayuda. El puerto de Gijón pretende construir una nueva rampa para mejorar la operativa de la actualmente existente, buscando no sólo un beneficio para la autopista del mar, sino también facilidad a la hora de captar nuevos tráficos de carga rodada.

Según el diario El Comercio, El Musel es el puerto español que más utiliza el ferrocarril para el movimiento de mercancías, a pesar de lo cual, la evaluación de la Unión Europea ha considerado que la propuesta no tiene la calidad requerida.