La Unión Europea sigue avanzado en la aplicación de nuevas normas más duras para conseguir que el transporte por carretera sea menos contaminante.

En este sentido, el Consejo Europeo acaba de aprobar un nuevo Reglamento que pretende garantizar que a partir de 2030 las nuevas furgonetas emitan, de media, un 31% menos de CO2, con respecto a los niveles de 2021, con lo que entre 2025 y 2029, los vehículos ligeros deberán emitir un 15% menos de CO2.

Este objetivo de reducción de CO2 se repartirá entre los fabricantes en función de la masa media de su parque de vehículos, con la intención de contribuir a la consecución de los objetivos del Acuerdo de París y alcanzar, de aquí a 2030, una reducción del 30 % con respecto a los niveles de 2005 en el sector no incluido en el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión.

Las medidas y objetivos propuestos por la UE se basan en el marco de actuación en materia de clima y energía hasta el año 2030 y en la Estrategia de la Unión de la Energía, que tiene como finalidad reducir las emisiones del transporte y el consumo energético, bajo la perspectiva de que un menor demanda de combustibles fósiles redundará asimismo en una mayor seguridad del suministro energético en la UE y reducirá la dependencia de las importaciones de energía de terceros países.