El puerto de Barcelona recibe el primer tren en el Muelle Prat

El organismo ha querido destacar dos proyectos españoles que considera modelos de buenas prácticas para las políticas europeas de transportes, el desarrollo del tren de alta velocidad y las conexiones del puerto de Barcelona con la red ferroviaria, ambas con cofinanciación europea.

España es un caso de buenas prácticas en el uso de fondos europeos y de acabar obras importantes en un plazo de tiempo razonable”, declaró la portavoz comunitaria Hellen Kearns.

Bruselas valora la completa línea ferroviaria de alta velocidad que ya está en funcionamiento en España o en construcción, y apunta, en concreto, un proyecto puesto en marcha entre 2009 y 2012 para conectar la línea de Madrid-Segovia-Valladolid con el País Vasco, dotado de un total de 77 millones de euros.

El 20% de este presupuesto corrió a cuenta de las arcas europeas, un total de 15,4 millones de euros, mientras que los 61,6 restantes fueron aportados por España, lo que Bruselas considera un ejemplo de buen uso de la cofinanciación europea.

«Lo que nos gusta de España es esta capacidad administrativa para gestionar estos proyectos«, ha asegurado la portavoz. Frente a este buen rendimiento, uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el proyecto ferroviario español, paradójicamente, no está en manos de Madrid, sino de París.

Francia considera retrasar la puesta en marcha de varias líneas de alta velocidad más allá de 2030, fecha en la que deberían estar terminados los proyectos considerados prioritarios como los corredores, lo que afecta directamente las conexiones de salida de España con el resto de Europa.

La cuestión preocupa no solo a España, que vería su apuesta por el AVE confinada en un territorio limitado a la Península Ibérica sino también a otros socios comunitarios que se verían afectados por el retraso de los planes franceses, como Italia o Alemania, y a Bruselas.

A falta de que Francia presente un proyecto concreto sobre sus planes de inversión ferroviaria, el vicepresidente de la CE responsable de Transportes, Siim Kallas, ya advirtió a París que un retraso no se ajustaría a los compromisos pactados.

El puerto de Barcelona, otro ejemplo

Respecto al puerto de Barcelona, la UE destaca un proyecto llevado a cabo entre abril de 2012 y junio de 2013 para adaptar las conexiones ferroviarias del puerto al ancho de vía europeo, dotado de diez millones de euros, de los que la UE aportó uno y España, los nueve restantes.

Precisamente, la UE ha anunciado la concesión de 790.000 euros más para cofinanciar una serie de estudios destinados a mejorar el acceso ferroviario y por carretera al puerto de Barcelona.

Estos fondos forman parte de un total de 1.600 millones del presupuesto comunitario para transporte que no fueron utilizados en su día y han sido ahora reasignados.

En concreto, se analizarán las mejores opciones para construir una nueva vía de acceso por carretera por el sur y un acceso ferroviario al puerto que incluya una conexión con el muelle del Prat y con las terminales de contenedores Tercat- Hutchison.

Los estudios, que deberán estar completados antes de finales de 2014, se centrarán en la evaluación técnica de las diferentes alternativas para la creación de estos accesos, incluidos la planificación y el diseño final de los estudios, así como análisis financieros y económicos.