La operación, de la que ya informó cadenadesuministro.es a principios de octubre, parecía que había entrado en una situación de stand-by, e incluso habían trascendido noticias de que la venta no seguía adelante.

Sin embargo fuentes cercanas a la operación, han confirmado a cadenadesuministro.es que ya se ha firmado un preacuerdo para la venta al grupo de capital riesgo Corpfin, estando pendiente de concretar los últimos detalles, en la fase final de la operación.

El compromiso entre las partes es el de cerrar la operación antes de final de año, de forma que la compañía pueda comenzar el ejercicio, bajo la tutela de Corpfin Capital.

Parece que entre los temas pendientes de solventar, estaría la definición del nuevo nombre, en una situación similar a cuando se presentó en sociedad el operador logístico surgido de la fusión de Aitena y Grupo Logístico Santos en 2005, que obligó a un cambio de última hora en la denominación, adoptándose el de FCC Logística con el que ha llegado hasta el día de hoy.

El proceso de venta de la filial logística de la constructora se remonta a principios de año, si bien y tras varios contactos que no fructificaron, fue en agosto cuando, con motivo de la presentación de resultados de FCC  correspondientes al primer semestre, el director general de Finanzas de la compañía, Víctor Pastor, avanzó que la compañía tenía ofertas vinculantes para el negocio de logística del grupo.

En cuanto a la venta de las participaciones en los otros negocios considerados no estratégicos, recientemente FCC y Bankia, como principales accionistas de Realia, seleccionaron a Goldman Sachs International para el proceso de búsqueda de ofertas que permitieran su salida de la inmobiliaria, en la que suman una participación del 57,6 %, valorada en más de 144 millones.

Hace pocos días se tenía conocimiento de que FCC había capitalizado el préstamo participativo que tenía en su filial Realia por 57,59 millones de euros, con lo que incrementaba al 36,85 % su participación en la inmobiliaria desde el 30,02 % que poseía.

Todos estos movimientos se inscriben en el programa de desinversiones por 2.200 millones, puesto en marcha por la constructora para los activos considerados ahora no estratégicos, fundamentalmente FCC Energía, Realia o la rama logística del negocio representada por FCC Logística.