El Grupo Daimler ha alcanzado un acuerdo con el Comité de Empresa para la fabricación de la versión eléctrica del Mercedes-Benz Sprinter en su factoría de Düsseldorf, en Alemania, donde se producen también el resto modelos de esta gama.

Esta decisión contribuye a asegurar el futuro de la planta, en la que se han fabricado más de cuatro millones de vehículos en 55 años, y que de este modo, aumentará su competitividad.

De hecho, se destinarán alrededor de 300 millones de euros a la adaptación de la cadena de producción para la fabricación de la nueva generación en Alemania. Los empleados están siendo ya formados para ello y se han acordado ciertas medidas con el Comité para aumentar la flexibilidad laboral y la eficiencia.

Además, en los próximos años el grupo invertirá unos 150 millones de euros en la introducción de la tecnología eléctrica en su gama de vehículos comerciales, entre los que se incluyen la Vito y la Sprinter. De este modo, dicha unidad de negocio podrá incorporar nuevas tecnologías de construcción modular que actualmente se utilizan para el desarrollo de turismos y beneficiarse de las economías de escala.

El primer cliente de las furgonetas eléctricas de Mercedes-Benz será la delegación germana del operador logístico Hermes, que incorporará 1.500 unidades del fabricante para efectuar sus entregas de paquetería en los próximos años.