Vista aérea del puerto de Sevilla.

El puerto de Sevilla está integrado en el proyecto de la Zona Franca.

El Consorcio de la Zona Franca de Sevilla ha aprobado el reglamento de régimen interno y la contabilidad de existencias de la misma durante su segunda reunión, celebrada el lunes 29 de marzo, con lo que ya se ha dado cumplimiento a dos de los tres requisitos indispensables para que entren en vigor las ventajas fiscales de este área.

El tercero de estos requisitos es el cerramiento, en el que se sigue avanzando, según informan desde el Ayuntamiento de Sevilla, al estar ultimándose ya el levantamiento topográfico y el estudio geotécnico para definir el mejor proyecto, para proceder a su licitación «inmediata» .

A este respecto, cabe recordar que desde el puerto de Sevilla solicitaron a Hacienda, el pasado mes de enero, una “prórroga” del plazo habilitado para la instalación del cerramiento de la zona franca, ya que el 30 de agosto concluye dicho periodo y los plazos de contratación y realización de las obras hacen “imposible” instalar el vallado antes de esa fecha.

Financiación en suspenso

Por otro lado, en la segunda reunión también se ha tomado conocimiento de la contabilidad de existencias, ya que las zonas francas se rigen por el Plan General de Contabilidad «pero es necesario adjuntar un plan específico que recoja informaciones sobre el movimiento de las mercancías«.

El tercer punto tratado en la reunión del Consorcio ha sido la fórmula de financiación del área, que «se ha dejado de momento en suspenso hasta determinar su homogeneización con la del resto de zonas francas de España».

A pesar de este «suspenso» y del todavía necesario cerramiento, Sevilla continúa dando «pasos firmes» para conseguir instalar su Zona Franca, que supondría la quinta en el territorio nacional y la primera fluvial.

Además, desde la administración local estiman que el tráfico de mercancías a través de la misma superará los 1,7 millones de toneladas y los 1.000 millones de euros de facturación al año.