El delegado especial del Estado para la Zona Franca de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, ha remitido una carta a las empresas de su recinto para determinar las consecuencias de la actual crisis sanitaria.

Recabando la opinión de las empresas, los responsables de la Zona Franca pretenden “realizar una valoración de las consecuencias que está teniendo el período de restricciones” a la actividad económica implícitas en el estado de la alarma y poder elaborar “un informe de situación”.

La Zona Franca de Sevilla tiene la intención de remitir dicho trabajo a las instituciones que conforman el consorcio gestor de la zona franca, para que adopten “medidas específicas”.

En el cuestionario se solicita a las empresas que informen sobre aspectos como “en qué medida ha alterado” la crisis desencadenada por la propagación del coronavirus su actividad productiva.

De igual manera, también se pide información sobre las medidas implantadas de manera “inmediata” ante las nuevas circunstancias, así como sobre la repercusión de esta situación excepcional en los resultados económicos de este año o el porcentaje de tarea que no ha sido posible canalizar a la modalidad de teletrabajo, entre otros aspectos.

Con todo ello, la Zona Franca quiere hacerse una idea fiel del impacto de la crisis en las empresas que trabajan en el recinto.