El incremento de la intervención gubernamental para proporcionar apoyo financiero a los operadores marítimos que atraviesan dificultades económicas podría retrasar la necesaria reestructuración del sector del transporte de contenedores, según la consultora Alphaliner.

En este sentido, las ayudas estatales podrían estar prolongando el proceso de recuperación de la industria, ya que las navieras seguirán teniendo que afrontar el problema del exceso de capacidad de los buques.

En el caso del gobierno de Taiwán, ha aprobado recientemente un fondo de 1.900 millones de dólares (1.800 millones de euros) a interés preferente para las navieras taiwanesas y ha acordado reducir las tasas en varios puertos.

Ambas iniciativas forman parte de un plan de revitalización, que también incluirá créditos de las instituciones financieras locales por valor de 15.700 millones de dólares (14.800 millones de euros). Esto beneficiará principalmente a las compañías Yang Ming y Evergreen.

Estas operaciones siguen la línea del plan de Corea del Sur para establecer un vehículo de financiación respaldado por el Estado, con un capital inicial de 871 millones de dólares (821 millones de euros).

Asimismo, con el objetivo de sanear las cuentas de las navieras, el desembolso del gobierno ascenderá en total a 5.700 millones de dólares (5.376 millones de euros), que permitirán a las compañías adquirir nuevos buques.

Estas inyecciones para proteger a las navieras en Taiwán y Corea del Sur han coincidido con una caída en los ingresos y el aumento del temor entre los operadores tras la quiebra de Hanjin Shipping.

También cabe destacar el apoyo que el gobierno chino proporciona a las navieras estatales, ya que entre 2009 y 2015, Cosco y China Shipping han recibido ayudas por valor de 1.740 millones de dólares (1.641 millones de euros).