La suspensión de un servicio en las rutas transatlánticas y la salida de una de las navieras que operaba en estas líneas, junto al fuerte crecimiento de la demanda, se presenta como la antesala de una guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, según el último informe de la consultora Drewry.

Esta conexión, que generalmente es muy tranquila y carece de las dramáticas subidas y bajadas de rutas Este-Oeste, ha registrado datos relativamente positivos en términos de demanda en los últimos meses. Tras un leve incremento del 1,5% en 2017, los envíos del norte de Europa a Norteamérica han repuntado un 5,7% en el primer trimestre de 2018.

Los últimos datos de las importaciones estadounidenses muestran que este momento álgido se ha evaporado en abril y mayo, con un crecimiento del 5,3% en los primeros cinco meses de año, por debajo del 6,9% del primer trimestre. No obstante, se trata de líneas con una gran fortaleza teniendo en cuenta que el valor tanto del euro como de la libra se han reducido.

La decisión de Estados Unidos, Canadá y México de imponer tarifas a la Unión Europea en el tráfico de acero y aluminio, se enfrenta ahora a la respuesta de los países comunitarios en exportaciones simbólicas, como motos, vaqueros y whisky.

Aún existe la posibilidad de que prevalezca el sentido común y la guerra entre ambas zonas sea más corta, pero aunque las mercancías afectadas no son las más importantes que se mueven en este mercado, los impuestos adicionales no contribuirán a estimular el comercio entre estas dos regiones.

trafico-entre-europa-y-norteamerica

Quizá conscientes de la inminente caída en la demanda de este tipo de servicios, las navieras que operan en las rutas transatlánticas han decidido recortar su capacidad. Dos meses después del lanzamiento del servicio TAT4/TAX de Ocean Alliance, se ha optado por cancelarlo.

La línea iba a ser cubierta con cinco buques de entre 4.200 y 5.000 TEUs, pero finalmente el servicio se realizará solamente de forma esporádica con unidades más pequeñas. Por otro lado, HMM abandonará totalmente el servicio entre ambas zonas a finales de junio, pues las condiciones del mercado han llevado a la naviera a concentrar sus esfuerzos en otras rutas.

La capacidad efectiva ha repuntado un 12% en mayo, pero el impacto que tendrá en la capacidad la eliminación de la línea TAT4/TAX será mínimo considerando que aún no estaba consolidada.

Capacidad en las líneas transatlánticas

De hecho, la capacidad transatlántica ha estado aumentado debido a la renovación de las flotas que operan en los servicios existentes. En mayo de 2018, había 33 buques de al menos 8.000 TEUs operando en estas líneas, frente a solamente seis en el mismo mes del año anterior.

Sin embargo, gran parte de los más grandes no están directamente dedicados al comercio transatlántico, como el Indus Express de MSC, que tras dejar la costa este de Estados Unidos hace una única parada en el puerto luso de Sines antes de dirigirse hacia Oriente Medio y el sur de Asia.

En general, las navieras que operan en estas rutas tratan de ofrecer tiempos de tránsito cada vez más competitivos con buques más pequeños, de unos 5.250 TEUs. La razón real para haber suspendido un servicio probablemente tenga más que ver con temas financieros que con una guerra comercial, dado que la rentabilidad para los operadores en este mercado suele ser mínima.

Un gran aumento en los costes operativos, como acaba de ocurrir con los precios del petróleo y las tasas de flete, puede afectar muy negativamente al mercado.