Yale mejora su serie VL de carretillas elevadoras eléctricas contrapesadas

Las carretillas eléctricas permiten un ahorro anual de entre 1.100 y 1.400 euros.

Dentro del mercado de las carretillas contrapesadas, las carretillas eléctricas siguen ganando mercado a las térmicas. Así lo asegura un estudio americano publicado recientemente que avanza que para 2024 este mercado moverá 19.600 millones de dólares (17.826 millones de euros), un 5,4% más que en la actualidad.

Cada vez más compañías deciden reemplazar las carretillas elevadoras térmicas por las eléctricas debido a que ayudan a reducir los costes operativos, no producen emisiones, ofrecen una conducción más cómoda al reducirse el ruido y las vibraciones, y garantizan una mejora en la seguridad y el bienestar del operario.

Cinco años atrás, las ventas de las carretillas eléctricas en Europa suponían el 49% dentro del mercado de las contrapesadas, mientras que a finales de 2019 la cifra incrementó hasta situarse en un 55,2%. Incluso en la zona EMEA, que históricamente ha mostrado predilección por las térmicas, la cuota de mercado ha pasado del 49,2% al 51% en los últimos tres años.

Además, la nueva legislación europea que busca limitar las emisiones nocivas provocará un incremento general de los costes de adquisición de las carretillas térmicas entre un 15% a un 20%, por lo que el precio se acercará o excederá al de las carretillas eléctricas de igual capacidad.

El interés por las cuestiones medioambientales también ha llevado a un uso masivo de las eléctricas que, en las versiones que incluyen batería de litio, permiten trabajar durante varios turnos sin necesidad de cambiarla. Otro punto a destacar es que pueden recargarse en cualquier lugar, incluso dentro de la superficie de venta.

Antes las carretillas eléctricas estaban diseñadas especialmente para un uso en interior y eran poco adecuadas para terrenos irregulares e incompatibles con los sistemas avanzados de carga de batería.

Ahora, sin embargo, el escenario ha cambiado gracias al uso de la corriente alterna junto a los más eficientes sistemas de carga.

Si se comparan dos carretillas con una capacidad de carga de dos toneladas, y una operativa durante 10 años en intensos ciclos de trabajo, es fácil que la eléctrica permita ahorrar entre 1.100 y 1.400 euros anuales.