La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en relación con el recurso de Scania contra la multa de la Comisión Europea del cártel de camiones está al caer.

Esta decisión del Alto Tribunal europeo puede marcar la evolución futura de los pleitos interpuestos por miles de transportistas en diferentes países europeos contra las marcas de camiones y que, en el caso español, están viviendo una oscilación de criterios en relación con las indemnizaciones fijadas por las sentencias ya dictadas, en función de la valoración que hace cada juzgado de las pruebas periciales aportadas por las partes, precisamente cuando algunos fondos están adquiriendo las acciones legales emprendidas por las empresas de transporte en diferentes zonas del Viejo Continente.

Si finalmente el Tribunal de Justicia de la UE desestima el recurso de Scania se abrirá la posibilidad de que nuevas empresas de transporte decidan acudir a los juzgados.

Al mismo tiempo, en aquellos países que lo permiten se están produciendo agrupaciones de demandas a la espera de que se vaya clarificando un panorama confuso y que plantea batallas judiciales a muy largo plazo, toda vez que las cantidades en juego suponen un acicate para recurrir cualquier decisión judicial que las partes no consideren acordes a sus intereses.