Los retrasos que sufren las empresas de transporte y los conductores profesionales en los muelles de sus áreas de carga y descarga son, como ya es bien sabido, uno de los problemas más graves del sector.

Sin embargo, un reciente estudio del American Transportation Research Institute, llevado a cabo a lo largo de los cuatro últimos años, ha cuantificado este problema en los Estados Unidos, para concluir que los retrasos que sufren las empresas a la hora de cargar y descargas sus mercancías, ya sea en origen o en destino, tienen un impacto directo sobre la productividad de las compañías del sector, su capacidad para cumplir las normas legales que regulan su actividad y, por supuesto, sobre los perjuicios económicos que se traducen en compensaciones no abonadas por estas circunstancias o que no cubren los costes generados.

El análisis estima que 27,4% de los conductores norteamericanos sufren retrasos de más de seis horas y, al mismo tiempo, que estas demoras se concentran en las empresas más pequeñas, toda vez que no reclaman las cantidades que se les deberían pagar, con el fin de mantener a los clientes y seguir compitiendo con otras compañías de transporte de mayor tamaño.

De igual modo, el trabajo también concluye que las conductoras tienen un 83,3% más posibilidades que los chóferes de tener que esperar más de seis horas para cargar o descargar.

Así mismo, en cuanto al coste de los retrasos para las empresas, mientras que la compensación por hora de paralización asciende a 63,71 dólares de media, unos 57,72 euros al cambio, el coste para las empresas de esa hora se eleva a los 66,65 dólares, equivalentes a 60,38 euros.