Anesco estima que el incremento de los costes que han tenido que asumir las empresas a lo largo de este último año como consecuencia de la implementación de medidas de prevención, incremento de la limpieza y la caída de la productividad, entre otros aspectos provocados por la pandemia, ha sido del 2,5% aproximadamente.

Sin embargo, pese a esta situación, la patronal de la estiba se muestra satisfecha «por el esfuerzo realizado como consecuencia del fuerte impacto que ha tenido el covid-19 en los puertos españoles y que ha obligado a realizar gastos adicionales y adoptar numerosas medidas para prevenir contagios y combatir la enfermedad», según reza un comunicado emitido esta misma semana.

En esta línea, Anesco considera que con la labor desempeñada por empresas, Centros Portuarios de Empleo, portuarios y empleados de las empresas estibadoras para garantizar el servicio de manipulación de mercancías «se evitaron desabastecimientos durante los peores períodos».

El servicio se ha mantenido a toda costa

Así mismo, la organización empresarial ensalza las medidas adoptadas por las terminales, que, a su juicio, «ha posibilitado la prestación del servicio de manipulación de mercancías en idénticas condiciones al ofrecido con anterioridad a la pandemia, mismo coste para el cliente y sin generar tiempos de espera de los buques», salvaguardando, al mismo tiempo, «la salud de todos los trabajadores en sus puestos de trabajo pues el nivel de incidencia de la enfermedad ha sido muy bajo en los centros de trabajo».

Todo ello se debe, según Anesco, al modelo de trabajo de las terminales españolas, capaces, según su criterio, «de absorber los incrementos y picos de demanda gracias a que en los puertos españoles -al igual que en el mercado asiático y a diferencia del norteamericano- se trabaja 24 horas al día, siete días a la semana».

Finalmente, la patronal también señala que el sector ha logrado mantener todos los puestos de trabajo pese a la situación extraordinaria y las dificultades.