Durante los seis primeros meses de 2019, las entregas de portacontenedores se han reducido a mínimos históricos, en línea con el inicio de nuevas construcciones, que se han reducido un 60%, situándose en 260.000 TEUs de capacidad, tal y como refleja un informe de MPC Container Ships ASA.

En la primera mitad del año, se han incorporado al mercado 76 unidades con unos 510.000 TEUs de capacidad total, de los que tres cuartas partes tienen más de 12.000 TEUs de capacidad y el 14% está por debajo de los 3.000 TEUs.

Además, se han desguazado 59 unidades que suman 120.000 TEUs, al mismo nivel que lo reciclado durante todo el año 2018. Destacan los buques feeder de menos de 3.000 TEUs, que suponen más de la mitad de la capacidad reciclada.

Diferentes circunstancias económicas y políticas han obligado a los analistas a rebajar sus previsiones de crecimiento para el 2019, aunque aún se sitúa entre el 3% y el 3,5%. Sin embargo, en la capacidad de la flota de contenedores activa, solamente se espera un incremento del 1,9%.

Crecimiento del transporte marítimo

Una de las explicaciones reside en la necesidad de las navieras de instalar ‘scrubbers’ en sus buques para cumplir con los límites de azufre de la OMI, que entrarán en vigor en 2020. Esto ha supuesto que la flota inactiva pasara del 1,3% en el mes de abril al 2,5% en agosto.

El transporte marítimo de contenedores ha crecido a un ritmo del 2% en la primera mitad del año, pero los vaivenes en la economía mundial han puesto bajo presión el comercio en ciertas rutas. De cara a finales de año, se espera un incremento total del 3,1%, según Clarksons Research, aunque las rutas intrarregionales, que utilizan fundamentalmente buques feeder, aumentarán un 4,6%.

De hecho, la proporción del comercio intrarregional en el comercio mundial es ahora del 42%, frente al 33% del año 2001. Por su parte, otros tipos de conexiones lograrán crecimientos por debajo de la media del 3,1%.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China está afectando especialmente a los volúmenes de las rutas transpacíficas, habiéndose producido un desvío de los flujos comerciales dentro de Asia, que está siendo especialmente notorio por el aumento de la exportación e importación en Vietnam.