La ley establece que en las estaciones de servicio sin personal solo se puede repostar hasta un máximo de 75 litros de combustible, una cantidad que impide que cualquier transportista se plantee repostar en uno de estos establecimientos, y en un tiempo máximo de tres minutos.

Sin embargo, las gasolineras ‘low cost’ han interpuesto acciones judiciales ante el Tribunal Supremo para eliminar este límite de 75 litros, tal y como refiere el diario El Mundo.

Esa limitación al servicio, a tenor de la argumentación jurídica de las estaciones de servicio, «carece de justificación y motivación y conculca de forma clara y palmaria el derecho comunitario en lo que se refiere a los principios de libertad de establecimiento y libre prestación de servicio».

Así mismo, estas instalaciones automáticas creen que esta limitación no está relacionada con la seguridad de estas instalaciones en las que no existe personal, sino que entrañaría una limitación a la competencia frente a las estaciones de servicio atendidas.

En este sentido, las gasolineras ‘low cost’, que suman en España más de 560 estaciones de servicio, creen que podrían dar un buen servicio para furgonetas de reparto, así como para otros vehículos industriales ligeros y medios, más que a vehículos pesados en trayectos de larga distancia, a los que podrían ofrecer  importantes descuentos vinculados a volúmenes de consumo.