Tras haber mantenido cortado el paso fronterizo entre España y Francia por la Junquera cerca de tres días, los autodenominados Comitès de Defensa de la República toman el relevo de Tsunami Democràtic con la convocatoria de nuevas movilizaciones en la región con el esclarecedor lema de ‘Independència o barbàrie’.

En este texto, que plantea cinco estrambóticas exigencias (que recuerdan tristemente a alguna vieja película de secuestros), el movimiento separatista catalán se vanagloria de haber «colapsado las grandes vías de comunicación, las mayores ciudades, bloqueado el acceso de mercancías provenientes de Europa y causado grandes pérdidas económicas en solo dos días« en lo que eufemísticamente llaman «un nuevo ciclo de acciones».

Mientras, en asociaciones empresariales y empresas de transporte de diferentes partes del país crece el malestar en relación con lo que consideran una actitud pasiva del actual Gobierno en funciones, ante la falta de interlocución de los representantes del sector ante los Ministerios de Fomento e Interior, hasta el punto de que vuelven a oírse con cierta fuerza voces que llaman a realizar un paro patronal para hacerse oír ante la inacción del Ejecutivo.

Las pérdidas en el sector siguen aumentando y el clamor se extiende hasta el punto de que otras asociaciones como Aecoc o Fepex han pedido también públicamente que se garantice la libertad de circulación de mercancías y personas que ampara la Unión Europea.