Transporte tomate

El grupo ha acordado solicitar a la Comisión Europea que se active la cláusula de cooperación del Acuerdo de Asociación.

El grupo hispano-franco-italiano de tomate, constituido por representantes de los productores de tomate de Francia, España e Italia, así como responsables de las respectivas administraciones, se ha reunido recientemente para analizar, entre otros, la evolución creciente de las importaciones procedentes de Marruecos, así como las necesidades en el ámbito fitosanitario, sobre lo que se ha acordado reforzar los trabajos conjuntos.

Las importaciones comunitarias de tomate procedentes de Marruecos han registrado una evolución creciente. Así, en los últimos diez años ha pasado de 215.159 tn a 382.975 tn en 2015 y, en los ocho primeros meses del año, esta importación ha aumentado un 10% con respecto a los mismos meses de 2015, totalizando 266.703 tn.

En este sentido, el grupo ha acordado solicitar a la Comisión Europea que se active la cláusula de cooperación del Acuerdo de Asociación, cuyo principal objetivo es evitar que las concesiones realizadas a Marruecos en el marco del Acuerdo de Asociación no ocasionen perturbaciones en el mercado comunitario.

El régimen específico de las concesiones realizadas a Marruecos tiene como finalidad «mantener el nivel de las exportaciones marroquíes tradicionales a la Unión Europea y evitar perturbaciones en los mercados comunitarios».

Asimismo, también pretende «mejorar la estabilidad del mercado y la continuidad del abastecimiento de frutas y hortalizas», motivo por el que las partes celebrarán consultas al menos una vez al año, o en cualquier momento siempre que lo solicite alguno de los miembros, en un plazo no superior a cinco días hábiles.

Por otro lado, el grupo ha acordado reforzar los trabajos comunitarios en materia fitosanitaria, especialmente aquellos relativos al reconocimiento mutuo como vía más eficaz para incrementar la disponibilidad de productos fitosanitarios en el cultivo de tomate.

El reconocimiento mutuo es una vía de autorización de productos fitosanitarios que establece que un producto autorizado en un Estado miembro para el mismo uso, y con arreglo a prácticas agrícolas comparables, puede ser automáticamente autorizado en otro Estado miembro si las condiciones agrícolas, fitosanitarias y medioambientales son comparables.