Tras los desplomes en las cifras de las matriculaciones en los meses previos de abril (-56%) y mayo (-35%), según los datos facilitados por la Asociación de Fabricantes de Remolques y Semirremolques Asfares, la matriculación de remolques y semirremolques de más de 12 toneladas en junio de 2020 ha sido de 785 unidades, lo que equivale a una reducción del 15,41%, con respecto a las 928 unidades del mismo mes del año pasados.

En el acumulado a junio la caída se reduce un punto, hasta el -20,71%, con 4.890 unidades en el primer semestre, frente a las 6.167 de hace un año, mientras que en el interanual el retroceso sube ligeramente hasta el -12,33% con casi 1.600 semirremolques menos.

Por tipos, nuevamente sólo los furgones (+77,73%) con 199 unidades más que las cifras de un año antes y Lecitrailer como fabricante destacado con una cuota de 57,5%. Por contra, continúan las caídas muy importantes en lonas (-34,38%) y frigoríficos (-24,22%), por encima de la media.

En cuanto a fabricantes, nuevamente sólo Lecitrailer mantiene el tipo, con 1.197 unidades (-1,6%) y una cuota de mercado que sube hasta el 24,48%, aupado por el crecimiento en frigos, motivado a buen seguro por el lanzamiento de su nueva generación de semirremolque frigorífico ‘Evolution’. Por contra, Schmitz con sólo 769 unidades sigue cayendo por encima del -30% en el acumulado anual (-31,1%), al igual que la mayoría de fabricantes. Sólo Parcisa se mantiene como único fabricante con cifras positivas (+2,7%).

Se cierra el primer semestre por tanto, con un fuerte impacto en las cifras del mercado nacional de semirremolques, que acumulan una reducción del 20%. En cuanto a las perspectivas para la segunda mitad del año, desde Asfares estiman un posible repunte en julio que con el paréntesis de agosto, sería la antesala de una paulatina suavización de la curva durante el último cuatrimestre, a la espera de las cifras que se alcancen en octubre y que marcarán, o no, el ritmo de la recuperación.

Se espera terminar 2020 en el entorno de las 9.000 unidades que equivaldrían a una caída del 30% del mercado, con un recorte de la producción en cifras similares. Lejos del máximo de 15.942 unidades matriculadas alcanzado en 2016.

Algo parecido a la evolución del mercado de semirremolques a nivel europeo, en el que se espera que la demanda en este 2020 caiga en torno al 40%.