Los últimos incendios producidos en buques portacontenedores han obligado a las navieras a tomar medidas, imponiendo multas a sus clientes por las cargas no declaradas. El último incidente se ha producido en el APL Le Havre, de 10.106 TEUs de capacidad, en la costa oeste de India, pero la lista está alcanzado cotas alarmantes, según el último informe de Drewry.

De hecho, son ya ocho los incendios en lo que va de año si se tienen en cuenta únicamente los producidos en portacontenedores, muy por encima de la media registrada hasta primeros de año, que hacía prever aproximadamente un fuego cada 60 días.

Más del 25% está vinculado a las cargas no declaradas que se transportan en los buques, un viejo problema con el que la industria marítima está decidida a acabar. Algunos clientes tratan de evitar el pago de las tarifas correspondientes al envío de ciertas cargas, y las primas del seguro de mercancías peligrosas.

Otros cometen el fraude en la aduana, al hacer pasar por artículos comunes otros de elevado valor que deberían ser declarados como tales. Además, el uso del acero para la construcción de los contenedores ha facilitado su misión a los que tratan de ocultar actividades fraudulentas, dificultando la tarea a los operadores que tratan de combatirlas.

Hasta el momento, se han llevado a cabo numerosas iniciativas, pero el problema persiste. Una de ellas ha consistido en el desarrollo del programa Cargo Patrol de Hapag Lloyd, que desde 2011 rastrea todas las reservas realizadas para identificar posibles artículos peligrosos o sospechosos. En su caso, Maersk Line utiliza un sistema piloto para la comprobación de los contenedores en cuatro terminales estadounidenses.

Desde la aseguradora TT Club, también han lanzado la campaña ‘Cargo Integrity’, que busca concienciar a la industria y promover buenas prácticas entre los diferentes actores para resolver la cuestión de las cargas no declaradas, así como los problemas vinculados al peso de los contenedores o el embalaje.

Listas negras

Ahora, las navieras han confirmado que comenzarán a imponer multas por las cargas no declaradas. Una de ellas es precisamente Hapag Lloyd, que en 2018 transportó casi medio millón de artículos peligrosos y desde el 15 de septiembre multará con 15.000 dólares a los clientes por las cargas no declaradas o mal declaradas.

Es la misma cantidad por la que optará HMM, mientras que Evergreen la eleva a 35.000 dólares y OOCL optará por realizar verificaciones adicionales para el control de este tipo de cargas. Desde Drewry, sostienen que aunque el castigo económico podría ayudar a corregir el comportamiento de algunos cargadores que realmente no tienen malas intenciones, no hará cambiar de actitud a los más deshonestos.

La consultora plantea la posibilidad de realizar listas negras con los cargadores que infrinjan las normas, pero las leyes antimonopolio actualmente no lo permiten. Aunque las navieras pueden identificar los envíos en los que se han producido incidentes, no pueden identificar al remitente, que simplemente debe probar con otra naviera si la primera los rechaza.

En este sentido, consideran que las leyes de competencia evitan un intercambio de información que podría resultar beneficioso y aseguran que todos los cargadores que cumplen con la normativa vigente agradecerían la introducción de cualquiera medida que pueda ayudar a reducir el riesgo de retrasos o daños en sus cargas.