En una sociedad tan compleja como la actual es necesario el imprescindible funcionamiento de un conjunto de actores para que todo funcione normalmente.

En condiciones adversas, el trabajo de un grupo de profesionales se convierte en un factor esencial para que no se desmorone todo un sistema.

Las gentes del mar, adaptadas a duras y extenuantes condiciones de trabajo, son parte de estos trabajadores que mantienen conexiones imprescindibles, cada vez más complejas y exigentes, para que todo un amplio conjunto de empresas pueda funcionar y contar con provisiones, piezas, materias primas o bienes intermedios, entre otros.

Con el fin de hacer frente a las necesidades de transporte y evitar la propagación del virus, algunas navieras han alterado los esquemas de libranzas y relevos de las tripulaciones de sus buques mercantes para mantener las rotaciones en servicios esenciales.

Este cambio implicará un nuevo sacrificio para estos profesionales que pasan prolongadas temporadas en alta mar, con largos períodos de trabajo en turnos.

Además, con esta medida buscan adaptarse a los cambios que se están produciendo en la demanda de transporte marítimo, a medida que China va recuperando actividad industrial y empieza a demandar abastecimientos para ir cogiendo el ritmo de producción existente con anterioridad a la celebración del año nuevo chino.