Portacontenedores Nordcheetah de Boluda

Actualmente, existen cuatro servicios semanales entre Asia y la costa este de Sudamérica.

En 2019, el sector del transporte de contenedores entre Asia y la costa este de Sudamérica ha sido testigo de grandes cambios en la demanda y en las tarifas, pero las navieras han tenido cierto éxito en sus intentos por controlar los altibajos de los precios. Así, el buen control de la capacidad en estas rutas ha contribuido a impulsar las tasas pese a las escasas perspectivas de crecimiento de la demanda.

Los volúmenes desde Asia han aumentado un 6% en el segundo trimestre, tras un descenso del 17% en el primero, gracias a un incremento del 15% en los tráficos hacia Brasil, según explica el último informe de la consultora Drewry.

Aunque el mercado brasileño ha supuesto un estímulo para el comercio, en Argentina, Uruguay y Paraguay, las importaciones desde Asia se han reducido un 17% entre abril y junio, aunque la caída ha sido menor que la del 46% registrada en el primer trimestre.

En cambio, las exportaciones desde la costa este de Sudamérica hacia Asia han repuntado un 22% en el segundo trimestre tras una caída del 2,5% en el primero. Desde enero hasta julio, se ha registrado un ascenso del 7,3%, destacando la mercancía refrigerada, que con un incremento del 10%, representa el 39% de los tráficos.

Esto se debe fundamentalmente a los acuerdos con China, que han permitido a Argentina exportar productos de vacuno y porcino. El país también se ha beneficiado de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que ha impulsado la exportación de ciertas mercancías.

Además, en el último cuatrimestre del año podría producirse un fuerte ascenso en el tráfico hacia Asia, por las exportaciones de algodón hacia China, Vietnam y Bangladesh. Las navieras se han reforzado para atender el incremento de este tipo de envíos, especialmente durante los meses de septiembre y octubre.

Cuatro servicios semanales

Actualmente, existen cuatro servicios semanales entre Asia y la costa este de Sudamérica, una configuración muy simple que hace que para los operadores resulte más sencillo atender las demandas del mercado, manteniéndose los factores de carga y los precios en un nivel relativamente estable.

Desde la consultora, no confían en que se produzca ningún crecimiento en esta ruta en 2019, por lo que los operadores probablemente no pensarán tampoco en introducir nuevos servicios. No obstante, al mantener un control tan estricto sobre la oferta, existe margen para incrementar las tarifas de flete, siempre y cuando la demanda no caiga en picado.