Las navieras de todo el mundo siguen tratando de reducir costes para compensar el descenso de la demanda y una de sus prioridades actuales es reducir el tonelaje sobrante alquilado. En el caso de Hapag-Lloyd, que actualmente cuenta 129 buques fletados, que representan el 40% de su capacidad, reducirá este número hasta las dos cifras.

Por su parte, MSC cuenta con alrededor del 75% de sus 556 buques fletados, ONE con el 68% de sus 219 buques y CMA-CGM, con el 62% de un total de 474. Los operadores pretenden reducir hasta el 20% de su capacidad en las rutas principales y teniendo en cuenta que muchos de los alquileres firmados ascienden a 12 meses o más, tendrán que hacer un gran esfuerzo para poder apartar de sus flotas el máximo tonelaje posible.

En este sentido, conviene apuntar que en el segmento de los portacontenedores, el tonelaje inactivo se está acercando al récord de 2,46 millones de TEUs. La demanda, de hecho, se ha reducido en los buques de todos los tamaños.

Precio del combustible

En lo que se refiere al precio del combustible, antes de la crisis del coronavirus, la diferencia entre los combustibles que cumplían con la norma de la OMI y el fuelóleo pesado, tradicionalmente más barato, estaba en los 200 dólares por tonelada, lo que llevó a muchos a decantarse por seguir utilizando sus combustibles, combinándolos con ‘scrubbers’.

Sin embargo, con el colapso de los precios del petróleo a nivel mundial, la diferencia se ha reducido hasta los 40 dólares por tonelada y las tasas de los portacontenedores han caído una media de un 8% durante el último mes, si bien algunos sectores han llegado a registrar caídas del 10% o más.

Todo esto ha supuesto que el mercado de los contenedores haya pasado de un ‘boom‘ en las tasas en enero a enfrentar una crisis en tan solo unos meses. Ahora, la única preocupación de las navieras es conseguir subarrendar el tonelaje sobrante.