Tras las festividades del año nuevo chino, que comienzan oficialmente el día 5 de febrero, las tasas de carga podrían tardar en recuperarse. Durante esta celebración, estrechamente vinculada al calendario del transporte marítimo, las fábricas del país echan el cierre.

Como consecuencia, justo antes de la fecha se produce un fuerte incremento de los precios y la demanda, que descienden una vez que comienzan las fiestas. Por ello, las navieras suelen cancelar algunas salidas en un intento por equilibrar mejor la oferta y la demanda.

En 2019, la consultora Drewry ha contabilizado 15 escalas canceladas previstas para el mes de febrero en las conexiones entre Asia y la costa oeste de Norteamérica, mientras que en las que unen Asia y el norte de Europa, se han cancelado ocho.

Estas reducciones temporales de la capacidad han sido relativamente exitosas, pues la caída en las tasas la semana siguiente al año nuevo chino ha sido moderada en los siete años anteriores, ya que ha llegado de media al 1,5% en ambas rutas. Los operadores pueden manejar este tipo de descensos, pero el verdadero problema es que los precios pueden tardar mucho en volver a los niveles previos al año nuevo chino.

En el caso de la conexión entre Shanghái y Rotterdam, los precios se redujeron en un 2,1% en estas fechas en 2014 y aún no han llegado a los límites anteriores. Por su parte, en la ruta entre Shanghái y Los Ángeles hubo que esperar 296 semanas para volver a los niveles previos al año nuevo chino de 2013.

Reorganización de las conexiones

Es como si estas fiestas se hubieran convertido en una fecha clave para los precios, una barrera que no se puede romper por muy eficiente que sea la organización de la capacidad. Aunque para la consultora es imposible precisar por qué prevalece esta tendencia, hay que destacar que es frecuente que las navieras reorganicen sus conexiones al comenzar el segundo trimestre para ir ajustando la entrada en servicio de nuevos buques.

Todo este proceso puede alargar aún más el tiempo que normalmente tardan las tasas de carga en recuperarse. En 2019, los operadores tendrán que hacer frente a la puesta en servicio de una nueva conexión entre Asia y Europa por parte de Ocean Alliance, así como al aumento del tamaño de los buques en algunas líneas.

Esto supondrá una larga espera antes de ver cómo las tasas vuelven al lugar en el que estaban. El escenario será el habitual, si bien desde Drewry creen que se parecerá más al de 2018, cuando los operadores tuvieron que esperar unas 20 semanas para que los precios de las conexiones transpacíficas y entre Asia y Europa volvieran a sus niveles anteriores.

Plazos para la reactivación del mercado

El crecimiento de la demanda entre Asia y el norte de Europa seguirá siendo fuerte en 2019 y las navieras realizarán numerosos ajustes en su capacidad a través de retrasos en los buques de nueva construcción, un mayor envío de buques al desguace y navegación lenta.

En cambio, la situación en el mercado transpacífico dependerá de cómo evolucionen las tensiones entre Estados Unidos y China. Además, los operadores han acumulado un fuerte incremento en los fletes, lo que podría facilitar la reactivación del mercado una vez finalizadas las fiestas.

A pesar de los riesgos existentes, la recuperación será más rápida que la de los años anteriores si los protagonistas del mercado mantienen el foco en la gestión de la capacidad y toman las decisiones adecuadas respecto a los precios.