El presidente y consejero delegado de CMA-CGM, Rodolphe Saadé, ha participado recientemente en una conferencia ‘on-line‘ de Naciones Unidas para analizar los pasos necesarios para avanzar hacia un transporte marítimo sostenible.

Tal y como ha explicado, el 10% de los combustibles que utilizará la naviera en 2023 serán alternativos, con lo que se pretende ir avanzando hasta conseguir la neutralidad en carbono en el año 2050.

En el año 2019, ya se han reducido las emisiones de CO2 en un 6%. Estos ha sido posible gracias a las innovaciones tecnológicas implementadas y la mejora de la gestión de las operaciones.

La intención del grupo es reducir en un 40% sus emisiones de CO2 por tonelada transportada para 2030, en línea con los objetivos de la Organización Marítima Internacional.

Para empezar, en 2020 se pondrán en funcionamiento sus nuevos buques propulsados por GNL con capacidad para 23.000 TEUs, que permitirán reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20%, eliminando por completo las de azufre y partículas finas.

Además, recientemente se ha adherido a una iniciativa centrada en la búsqueda de un sistema de propulsión basado en el uso del hidrógeno que permita descarbonizar el transporte marítimo.