El auge del comercio electrónico y el surgimiento de nuevos hábitos de consumo ha traído consigo la aparición de nuevos modelos de negocio basados en la economía colaborativa que buscan aprovechar la tecnología y que, a juicio de muchos, se han colocado al filo mismo de la normativa en lo que se refiere a su modelo laboral e impositivo.

Sin embargo, en este intenso debate, estas nuevas empresas que aprovechan la economía colaborativa para realizar reparto de envíos de comercio electrónico han decidido unir fuerzas para defender su modelo de negocio frente a las compañías tradicionales.

En este sentido Uber Eats, Deliveroo, Glovo y Stuart ha formado un grupo de trabajo en el seno de Adigital, como informa Vozpópuli, para dar a conocer su labor, así como para analizar la situación del sector. En definitiva, para hacer lobby.

Todas estas compañías buscan, de manera primordial, defender su modelo laboral frente a la idea de que son una fuente de contratación de falsos autónomos y, para evitarlo, piden que se les permita aumentar la protección de sus colaboradores, pero sin tener que recurrir a la contratación laboral, tal y como se hace habitualmente en otros sectores económicos, así como en el sector de paquetería, en línea con la legislación existente en Francia.