Las roturas de stock provocan pérdidas anuales de más de 55.000 millones de euros en los segmentos de comercio electrónico de moda y calzado a nivel global, según estimaciones de uSizy Smart Business.

Otro estudio de la Harvard Business School calcula que la falta de existencias implica que en torno a un 9% de los usuarios renunciará a la compra, un 37% comprará un producto de otra marca y un 21% buscará ese mismo producto en otra tienda on-line.

De igual modo, si la situación se repite hasta en tres ocasiones con el mismo cliente potencial, un 70% no volverá a intentar comprar más en ese e-commerce.

Así pues, la compañía estima que el impacto negativo de las roturas de stock para un comercio electrónico de moda representa una pérdida del 10% de sus ingresos.

Esta situación se traduce, además, en una desviación de los objetivos de venta, en la reducción de la satisfacción del cliente y su fidelización, así como en una mayor probabilidad de que este termine en la competencia.

A la rotura, hay que sumar también los costes derivados de la gestión de las referencias sin salida, que ocupan un espacio en almacén y que obliga a venderlos con margen de ventas muy bajo, o incluso en ocasiones perdiendo dinero o destruyendo enormes volúmenes de mercancía para hacer hueco.

En este contexto, el uso de tecnologías de inteligencia artificial a la gestión de los ecommerce de moda y calzado permite a las empresas estimar el volumen de ventas futuro y el ritmo de consumo de stock, conocer cuáles son los productos y las tallas más demandadas por los usuarios de su tienda online y predecir cuándo se producirá el momento de rotura de stock.

De este modo pueden anticiparse a la demanda y tomar las decisiones adecuadas para evitarlo, incrementando así el potencial del negocio.