Un siglo después de lanzar la primera carretilla elevadora eléctrica, Yale sigue apostando por el uso de energías alternativas en el uso de equipos de manutención.

Pese a que más de cien años después, las baterías tradicionales de ácido plomo siguen siendo la elección más habitual para la propulsión de máquinas de manutención eléctricas, el fabricante ha decidido extender las soluciones de energía de ión de litio como equipamiento estándar a un nuevo grupo de modelos seleccionados, desde las carretillas contrapesadas de hasta 5,5 toneladas, pasando por las transpaletas.

Las baterías de ión de litio ofrecen una mayor productividad y menores costes totales de propiedad, ya que ayudan a los clientes a optimizar su utilización en aplicaciones de turnos múltiples no siendo necesario entonces disponer de baterías de recambio ni cambiar las baterías.

De esta manera, el espacio usado anteriormente para la carga de las baterías se puede utilizar ahora con fines más productivos, entre los que se encuentran los de espacio de almacenamiento o para producción.

Con más detalle, el uso de estas baterías reduce en el ámbito de las aplicaciones alimentarias y farmacéuticas el riesgo de vertidos químicos, mientras que en aplicaciones de automoción, venta al por menor y logística, la utilización de una única batería permite optimizar la productivodad de los turnos múltiples.