buque-portacontenedores-para-el-transporte-de-mercancias-de-bsh

Existe una clara tendencia a la baja, que podría interrumpirse en función de los cambios en la demanda.

Tras un inesperado incremento en las tasas de los contratos a largo plazo en el mes de mayo, junio ha resultado más tranquilo para la industria del transporte de contenedores, con un pequeño descenso del 1,7% según la consultora Xeneta.

Los datos registrados, que se mantienen un 7,2% por encima de los alcanzados en las mismas fechas de 2018, son muy dispares para las rutas principales, con unas importaciones fuertes en Estados Unidos y el Lejano Oriente enfrentado una caída de las exportaciones.

Los expertos no esperaban un ascenso tan destacado en mayo. Sin embargo, sí contemplaban el pequeño ajuste que se ha producido en el sexto mes del año, cuando las cifras se han acercado más a las habituales.

Si bien es cierto que el índice sigue un 5,4% más elevado que a finales del ejercicio anterior, se ha reducido un 7,2% entre julio de 2018 y abril de 2019. Esto supone que existe una tendencia a la baja, aunque podría interrumpirse en función de los cambios en la demanda, como ha sucedido en mayo.

En el mes de junio, las importaciones estadounidenses han repuntado un 2,7%, manteniendo la trayectoria positiva, pero las exportaciones se han reducido un 3,7%. De manera similar, las importaciones del Lejano Oriente han crecido un 2,5%, pero las exportaciones han descendido un 1,4%.

En Europa, tanto las importaciones como las exportaciones han anotado caídas, del 1,7% y del 0,8% respectivamente, pero se mantienen en niveles superiores a los de finales de 2018.

Perspectivas

La guerra comercial entre Estados Unidos y China seguirá teniendo una gran influencia en el mercado, dados los intentos de los cargadores de evitar enfrentarse a las nuevas tarifas. No obstante, las navieras están mejorando sus perspectivas, ante el inicio de la temporada alta y la cercanía de la nueva normativa de la OMI sobre los límites de azufre.

En cualquier caso, las tasas en las conexiones entre el Lejano Oriente y Estados Unidos se mantienen débiles, en línea con decisiones como las de Ocean Alliance, que ha optado por cancelar algunas rotaciones en las rutas transpacíficas por la falta de demanda.