Hoy en día los objetivos de las organizaciones están cambiando porque los modelos empresariales permitían el crecimiento pero no estaban preparados para asumir la contracción que se está produciendo en los mercados. Ante este escenario, y para continuar siendo competitivos, los negocios requieren un replanteamiento continuo y una revisión constante de las estrategias, tanto en el ámbito organizativo como operacional, y el Lean es una buena herramienta para conseguir flexibilidad, reducción de costes y de ineficiencias en las organizaciones.

Para conocer más a fondo esta metodología Lean, la Fundación ICIL ha celebrado recientemente el foro Lean «Excelencia Operacional: nuevas recetas para nuevos tiempos”.

Planificar la demanda real

Una primera valoración de la situación actual sirve para confirmar el hecho de que la demanda ha bajado, pero la oferta sigue siendo la misma, lo que, en opinión de  Borja Iglesias, director de operaciones de Kaizen Insitute, provoca que los precios bajen y que se incremente la competitividad de las empresas. Sin embargo lo más preocupante es que los costes operaciones estén aumentando debido a que, al vender menos, el reparto de coste fijo por cada producto es mayor, y el resultado se traduce en pérdidas para las empresas.

Para solucionar este problema, Iglesias propone la introducción de técnicas Lean que ayudan a reducir los costes de lo que no aporta valor, además de incrementar la flexibilidad de las empresas, diseñándolas para producir lo necesario.

Las herramientas Lean permiten, entre otras cosas, reducir los desperdicios y las ineficiencias, dimensionar los recursos humanos para ajustarlos al nivel de productividad requerido, y trabajar con mayores índices de calidad.

Ahorro de costes

Josep Segura. del área de Mejora de Procesos ICIL, también analizó el entorno actual, donde los clientes no dejan aumentar los precios debido a la recesión, por lo que las organizaciones buscan elementos diferenciadores de competitividad para ofrecer productos de calidad, obteniendo rentabilidad.

Según Segura, la aplicación de herramientas Lean consigue eliminar despilfarros, aumentar la eficiencia e incrementar la flexibilidad en los procesos, con el consiguiente ahorro de costes. A esto hay que sumarle la continuidad en el mercado y que los clientes sigan confiando en las compañías, para lo que hay que mejorar la calidad, con un conocimiento profundo de la empresa y sus personas.

Potenciar la relación con los proveedores

Por su parte, Manuel Mateo, consultor de Renault Consulting explicó cómo conseguir establecer relaciones con proveedores competitivos a través de Lean. En este sentido, señaló que las empresas deben perfeccionar “aquello que mejor saben hacer” y trabajar para conseguir que los proveedores adquieran cada vez más competencias y más responsabilidades en la ejecución de sus productos y servicios.

A este respecto el Lean purchase persigue “establecer una nueva relación con los proveedores, dejando de considerar a éstos como empresas meramente suministradoras de servicios o productos y estableciendo con ellos relaciones más a largo plazo”.

Para Mateo, hay que potenciar los cinco factores fundamentales para ser competitivos: conseguir una buena calidad, un buen servicio, un buen coste, una óptima aportación de recursos humanos y una aportación en innovación.

El objetivo final es “aumentar la competitividad de toda la cadena productiva, estableciendo con los proveedores relaciones estables para ir implementando  procesos de mejora que se complementen con los del cliente”.

Mejora de las ventas

Según Javier Rodríguez, director de la Unidad de Transformación de Negocios Sisteplan, Lean es una estrategia de transformación para obtener rentabilidad. Por ello, en la situación actual Lean es empezar a pensar cómo puede vivir una empresa en una situación de bajada de consumo y crisis crediticia.

«Se utilizan las técnicas Lean, añade Rodríguez, para que la rentabilidad y la eficiencia vuelva a la empresa, transformando aquellos procesos ineficientes e introduciendo la excelencia operacional basada en la transparencia, la planificación y la medición, la mejora continua y la gestión del cambio en aras a conseguir la sostenibilidad de la empresa”.

Rodríguez afirma que el resultado de aplicar técnicas Lean acaba siendo una mejora de las ventas y de los ingresos, una mejora de la rentabilidad por producto vendido y una reducción de las necesidades de financiación externa de la empresa.

El futuro es el Lean

La segunda parte del Foro se organizó en torno a una mesa debate para analizar esta metodología. Entre las distintas opiniones, destaca el uso del Lean para mejorar la flexibilidad logística con el objeto de contribuir a una mejora de ventas, al tiempo que se reducen costes. En conclusión, durante el debate se afirmó que el Lean es una opción de futuro para que las empresas sean rentables.

Los participantes en la mesa coincidieron en que también se pueden producir errores en el momento de aplicar técnicas Lean. Es por ello que, antes de iniciar estos procesos, hay que afrontar aquello que se desconoce y saber con exactitud aquello que no se está haciendo bien.

A modo de resumen del Foro Lean, Javier Escobar, miembro del Comité de Formación y Profesor del Master de Supply Chain de la Fundación ICIL indicó que “Lean requiere de la implicación de la dirección general, seguir una única visión o estrategia global basada en la cultura de la gestión del cambio y en desarrollar los procesos o acciones localmente y no de forma rápida pero sí permanente”. En definitiva, las herramientas Lean nos van a permitirdar más por menos y de forma continua”.