En línea con su compromiso para conseguir un transporte marítimo más limpio, Yara Marine ha financiado un estudio de CE Delft sobre el impacto medioambiental de los ‘scrubbers’ en comparación con los combustibles bajos en azufre, en el que también han colaborado Alfa Laval y Wärtsilä.

Utilizar fuelóleo pesado en combinación con sistemas de depuración de gases de escape genera menos cantidad de CO2 que el combustible que realmente cumple con la normativa de la OMI y que podría llegar a generar un 25% más de emisiones, según explican en este informe.

En la vida real, probablemente no se llegaría a tanto, pero no hay duda de que utilizar esos combustibles supondría unas emisiones entre tres y cinco veces más elevadas que la combinación del fuelóleo pesado con los ‘scrubbers‘.

La utilización de sistemas de depuración requiere el uso de motores que utilizan fuelóleo que genera CO2, a lo que se añaden las propias emisiones derivadas de la fabricación, entre otras.

A su vez, la desulfuración de los gases de combustión en una refinería requiere el uso de hidrógeno, generalmente producido a partir de metano, lo cual exige el uso de energía y la emisión de CO2 durante el proceso.

Con todo, las emisiones asociadas con el uso de los ‘scrubbersvarían entre el 1,5% y el 3% para la mayoría de buques, pero en el caso del combustible bajo en azufre, varían entre el 1% y el 25%.

De hecho, el uso de combustibles que cuentan con incluso menos contenido de azufre, como el diésel marino, con un 0.1%, supondrá al final emisiones de CO2 aún más altas, ya que requiere un gasto energético mucho mayor en el proceso de producción.