Cruceristas a la llegada al puerto de Tarragona a borde de un buque crucero.

La llegada de cruceristas tiene una gran relevancia para las economías locales y regionales, y supone un gran incentivo para el turismo.

Durante los siete primeros meses del año, el tráfico de pasajeros de cruceros por los puertos españoles ha alcanzado los 5.374.758 personas, cifra que ha supuesto un incremento del 20,85% con respecto al mismo periodo del año anterior, lo que ha significado alcanzar un nuevo máximo histórico.

La llegada de cruceristas tiene una gran relevancia para las economías locales y regionales, ya que generan gran cantidad de puestos de trabajo indirectos, además de suponer un importante incentivo para los sectores relacionados con el turismo. Según los datos aportados por la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA, la contribución directa de este sector a la economía española ha alcanzado el pasado año los 1.481 millones de euros, un 12% más que en el año 2015, dando empleo directo a 31.233 personas.

Además, está previsto que el sistema portuario de titularidad estatal invierta cerca de 262 millones de euros en infraestructuras e instalaciones dedicadas a pasajeros en el periodo 2018-2021, de los que más de 188 serán propiamente para cruceros.

Entre estas inversiones destacan la ampliación del muelle Adosado en el puerto de Barcelona, diferentes actuaciones en el puerto de Palma de Mallorca, la terminal marítima y el muelle de cruceros del puerto de Valencia, o la ampliación del muelle de cruceros del puerto de Arrecife.

Además, el crecimiento de los destinos isleños por encima de la media, particularmente de las Islas Canarias, con más de 1,3 millones de pasajeros, junto con el buen comportamiento de los puertos del Atlántico peninsular, particularmente Vigo y Bahía de Cádiz, hacen presagiar que el ejercicio de 2018 concluirá superando las previsiones establecidas por las propias autoridades portuarias.