Los armadores europeos apoyan con matices la propuesta FuelEU Maritime para fomentar la adopción de combustibles más limpios en el transporte marítimo.

A juicio de Ecsa, esta iniciativa puede convertirse en una oportunidad perdida, a la vista de las lagunas que puede generar el uso de documentación facilitada por proveedores de combustible de fuera de la Unión Europea para calcular el ahorro de carbono, lo que podría socavar una aplicación homogénea de las normas medioambientales.

En este sentido, la patronal aboga porque los proveedores de combustible sean responsables del cumplimiento de las normas para el suministro de combustibles limpios, dado que, en su opinión, fomentar la demanda es clave para la transición energética del sector.

Además, los armadores también preferirían una solución internacional para descarbonizar el transporte marítimo, sobre la base de que  los barcos no deberían ser penalizados cuando no estén disponible en los puertos fuentes de energía sostenibles.

De igual modo, Ecsa también estima esencial que se cierre la brecha existente actualmente entre los precios de los combustibles limpios y de los que tradicionalmente viene usando el transporte marítimo, más contaminantes y baratos, con el fin de facilitar la transformación energética del sector.

Todo ello permitiría, a juicio de la institución, impulsar la descarbonización del transporte marítimo sin disparar los trámites burocráticos de los armadores.