La crisis sanitaria se está cebando en Italia, un país que ya suma muchas semanas de confinamiento de la población.

Este alargamiento de la situación supone que muchas empresas van agotando el músculo financiero que han ido acumulando a lo largo de años en pocos días, circunstancia que las coloca en una situación cada vez más complicada para seguir desarrollando su actividad dentro de la normalidad permitida.

En este sentido, los armadores italianos piden una intervención urgente de las autoridades transalpinas para que pueda mantenerse la actividad y el empleo en el sector del transporte marítimo del país.

En concreto, la asociación italiana de armadores, Assarmatori, estima que si no se establecen medidas de aplicación inmediata las empresas que realizan servicios de cabotaje marítimo, de autopistas del mar y conexiones insulares podrían no sobrevivir a esta crisis.

Los armadores italianos quieren que se aplique a su sector las normas de ayudas estatales ya concedidas a las empresas de transporte aéreo, de acuerdo con los mecanismos de excepción legal que tiene en cuenta la normativa de la Unión Europea.

Así pues, las empresas de transporte marítimo piden que se implementen medidas que permitan generar liquidez que permitan la continuidad de sus operaciones, así como moratorias en el pago de impuestos para que las compañías cuenten con fondos que les permitan seguir trabajando.