Personalizado, predictivo y siempre preparado, el camión inteligente del futuro se parece más a un «smartphone sobre ruedas» que a un vehículo tradicional, algo que «en unos años va a revolucionar la productividad en el sector del transporte», según afirman desde Volvo Trucks.

Actualmente, circulan por las carreteras europeas aproximadamente 175.000 camiones de este fabricante conectados en línea. Algunos de ellos ya pueden enviar información cuando necesitan mantenimiento, existiendo en la actualidad ciertas reparaciones que se pueden realizar de forma remota.

No obstante, para el fabricante, «esto es no es más que el principio», ya que en los próximos años el camión podrá controlar su propio estado de conservación en tiempo real, lo que facilitará y acelerará las reparaciones y permitirá aumentar la productividad de todos los grupos implicados, como conductores, talleres y empresas de transporte.

En el futuro, el camión será capaz de reservar cita para su reparación según sea necesario, la cual se podrá realizar independientemente de dónde se encuentre el camión y se llevará a cabo en un momento adecuado dentro de su programa de trabajo.

Mayor flexibilidad y conectividad

El camión del futuro también permitirá una mayor flexibilidad. A medida que el potencial de conectividad de los camiones siga desarrollándose, los vehículos podrán destinarse específicamente a una tarea concreta, lo que a su vez dará lugar a un funcionamiento más eficiente.

Así, la próxima generación de vehículos industriales será cada vez más personalizada y estará más conectada pero, para ello, un requisito previo importante es la recopilación de grandes cantidades de datos.

En este contexto, los camiones seguirán la tendencia que han tenido los smartphones en los últimos años y, «en un futuro cercano», según indican desde el fabricante, también podrán comunicarse con otros usuarios de la carretera, así como con dispositivos con capacidad móvil.

Gracias a la conectividad en línea, podrá consultar de forma independiente el estado del tráfico y seleccionar la ruta más eficiente si hay atascos u obras en su camino.

Sin embargo, a pesar de que gran parte de la tecnología necesaria para hacer realidad el camión del futuro ya existe, tal vez haga falta algo de tiempo para que el escenario de la próxima generación sea una realidad.

Por ello, aunque el mayor desafío para la industria reside en cribar la ingente cantidad de datos que recibe de los vehículos, la infraestructura de conectividad mundial también debe desarrollarse aún más para poder convertir esta visión de los nuevos vehículos en una realidad.

Cuatro tendencias futuras del sector del transporte

En este contexto, desde Volvo resumen cuatro tendencias futuras del sector transporte: las reparaciones inteligentes, una menor administración, dispositivos conectados y personalización del vehículo.

En el futuro, mientras que el vehículo podrá rectificar pequeños errores, emitir una alerta y reservar cita para su propia reparación, las revisiones no conllevarán tanto trabajo administrativo por parte de la empresa de transporte y el taller, ya que el propio camión podrá gestionar la mayor parte por sí mismo.

Por otro lado, la interconexión de los dispositivos conectados, en lo que al transporte por carretera se refiere, podrá aumentar por ejemplo las alertas en la conducción de los vehículos.

La personalización del vehículo a raíz del aumento de información de la que dispondrá el fabricante también es clave para que un camión se adapte a las tareas de transporte y al estilo de conducción concreto de cada transportista o profesional.